Con la bronca todavía a flor de piel, el guardameta fue uno de los primeros en hablar después de la definición y asumió el golpe personal por haber desperdiciado el disparo.
Con la bronca todavía a flor de piel, el guardameta fue uno de los primeros en hablar después de la definición y asumió el golpe personal por haber desperdiciado el disparo.
Con la bronca todavía a flor de piel, el guardameta fue uno de los primeros en hablar después de la definición y asumió el golpe personal por haber desperdiciado el disparo.